Respiración dan tian: la técnica de respiración abdominal que sostiene cada movimiento de tai chi, explicada paso a paso
Antes de perfeccionar cualquier postura, la mayoría de instructores insiste en un solo fundamento: aprender a respirar desde el abdomen bajo, el punto que la tradición china llama dan tian.
El punto que da nombre a la respiración
En la anatomía energética tradicional china, el dan tian (丹田, literalmente "campo de cinabrio") es una región situada unos tres dedos por debajo del ombligo, en el interior del abdomen. No es un órgano físico identificable, sino un punto de referencia usado por el qigong, el tai chi y otras prácticas internas para dirigir la atención y coordinar la respiración con el movimiento. La respiración dan tian —también llamada respiración abdominal o respiración inversa según la variante— consiste en llevar conscientemente el aire hacia esa zona baja del abdomen en lugar de limitar la respiración a la parte alta del pecho, que es el patrón habitual en una respiración superficial y estresada.
Respiración directa frente a respiración inversa
Existen dos formas principales de trabajar esta respiración. En la respiración directa (la más habitual para principiantes), el abdomen se expande hacia fuera al inhalar y se contrae hacia dentro al exhalar, de forma similar a como respira de manera natural un bebé. En la respiración inversa, empleada en niveles más avanzados y en algunos estilos como el Chen, el patrón se invierte: el abdomen se contrae ligeramente al inhalar y se expande al exhalar, una técnica que algunos practicantes asocian con una mayor capacidad de generar potencia en los movimientos explosivos (fa jin). Para quien empieza, los instructores recomiendan casi sin excepción dominar primero la respiración directa antes de experimentar con la inversa.
Cómo practicarla de forma aislada, antes de moverse
1. Sentado o de pie, con la espalda recta y los hombros relajados, coloca una mano sobre el abdomen bajo, justo debajo del ombligo.
2. Inhala lentamente por la nariz, dejando que la mano note cómo el abdomen se expande hacia fuera, sin forzar ni elevar los hombros.
3. Exhala también por la nariz (o suavemente por la boca), notando cómo el abdomen se retrae hacia la columna.
4. Repite durante dos o tres minutos antes de introducir cualquier movimiento, dejando que el ritmo se vuelva lento y uniforme, sin pausas ni contenciones de aire.
Por qué se coordina con el movimiento y no al revés
Un error común entre principiantes es tratar de encajar la respiración dentro del ritmo de los movimientos de la forma. La instrucción tradicional va en sentido contrario: es el movimiento el que debe adaptarse al ritmo natural de la respiración, no al revés. Por eso las formas de tai chi se ejecutan tan despacio: permiten que cada inhalación y exhalación se complete de forma cómoda antes de iniciar el siguiente gesto, en lugar de cortar la respiración para ajustarla a una velocidad de movimiento predeterminada. Practicar la respiración dan tian de forma aislada durante unos minutos, antes de cualquier sesión de forma, ayuda a interiorizar ese ritmo antes de que la atención se reparta también entre postura y desplazamiento.