El tai chi reduce más la presión arterial que el ejercicio aeróbico en personas con prehipertensión, según un ensayo clínico publicado en JAMA Network Open
Un estudio aleatorizado con dos hospitales públicos de China y 12 meses de seguimiento encontró que el tai chi normalizó la tensión en más pacientes que correr o caminar a paso ligero.
Un ensayo pensado para responder a una pregunta pendiente
Hasta hace poco, la evidencia sobre si el tai chi es superior al ejercicio aeróbico convencional para controlar la presión arterial era escasa. Un equipo de investigadores chinos diseñó un ensayo clínico prospectivo, aleatorizado y simple ciego, realizado entre julio de 2019 y enero de 2022 en dos hospitales públicos, para intentar cerrar esa duda. Los resultados, publicados a comienzos de 2024 en JAMA Network Open, muestran una ventaja clara a favor del tai chi.
El estudio reclutó a adultos de entre 18 y 65 años con prehipertensión —una presión sistólica de 120 a 139 mmHg y diastólica de 80 a 89 mmHg, un estadio previo a la hipertensión declarada pero que ya eleva el riesgo cardiovascular—. Los participantes fueron asignados al azar, en proporción 1:1, a practicar tai chi o a realizar ejercicio aeróbico tradicional, ambos en sesiones supervisadas de 60 minutos, cuatro veces por semana, durante 12 meses. Todos recibieron además educación sanitaria y recomendaciones para seguir la dieta DASH, diseñada específicamente para reducir la tensión arterial.
Una diferencia clínicamente relevante
El resultado principal —la presión sistólica en consulta a los 12 meses— favoreció al grupo de tai chi de forma consistente. Según recoge la cobertura del estudio, el grupo de tai chi redujo su presión sistólica en torno a 7 puntos, frente a una reducción de unos 5 puntos en el grupo de ejercicio aeróbico. Casi el 22% de quienes practicaron tai chi vieron su presión caer dentro del rango normal al final del año, frente a cerca del 16% en el grupo aeróbico.
Los propios autores plantean que el mecanismo podría no ser solo el esfuerzo físico en sí: el tai chi combina movimiento de intensidad moderada con una reducción activa del estrés y de la frecuencia cardíaca, un efecto relajante que el ejercicio aeróbico convencional no siempre replica de la misma manera.
Qué significa esto para quien ya tiene la tensión algo alta
Ninguno de los especialistas consultados plantea sustituir la medicación prescrita por tai chi. Lo que el estudio aporta es una alternativa adicional, de bajo impacto y bajo coste, especialmente útil para quienes no toleran bien el ejercicio aeróbico intenso o buscan una vía menos exigente para las articulaciones. Los NIH siguen recomendando entre 150 y 300 minutos semanales de actividad física moderada para la salud cardiovascular en general; el tai chi, según esta investigación, puede cubrir parte de ese objetivo con un beneficio añadido sobre la tensión arterial.